Las Cuatro Fundaciones de Guadalajara: Un Proceso Histórico de Asentamiento en la Nueva Galicia (1532-1542)

El establecimiento definitivo de la ciudad de Guadalajara no fue un acto fundacional aislado, sino un prolongado proceso de ensayo y error dictado por la hostilidad del territorio, la resistencia de los pueblos originarios y las ambiciones políticas de los conquistadores españoles. Entre 1532 y 1542, la villa experimentó cuatro asentamientos distintos antes de consolidarse en el Valle de Atemajac, consolidando eventualmente la capitalidad de la Nueva Galicia.

El Contexto de la Conquista Neogallega

La expedición de Nuño Beltrán de Guzmán, caracterizada por su extrema dureza, tenía como objetivo expandir los dominios españoles hacia el noroccidente de la Nueva España y establecer un contrapeso político a la influencia de Hernán Cortés. En este afán, Guzmán ordenó la creación de una villa que llevara el nombre de su ciudad natal en Castilla: Guadalajara. Sin embargo, la geografía y la férrea defensa de los pueblos indígenas caxcanes, tecuexes y zacatecos forzaron una itinerancia de diez años.

I. La Primera Fundación: Nochistlán (1532)

La primera materialización del mandato de Nuño de Guzmán fue ejecutada por el capitán Juan de Oñate. El 5 de enero de 1532, Oñate fundó la villa de Guadalajara en la región de Nochistlán (en el actual estado de Zacatecas). El padrón inicial contaba con un aproximado de 42 vecinos españoles.  

El sitio resultó ser insostenible. La escasez de agua, la aridez del terreno que dificultaba la agricultura y, sobre todo, el asedio constante de los indígenas caxcanes, crearon un clima de inestabilidad. Los colonos, viendo amenazada su supervivencia, solicitaron reiteradamente a Guzmán la autorización para reubicar el asentamiento.

II. La Segunda Fundación: Tonalá (1533)

Cediendo a la presión de los pobladores, pero buscando mantener el control sobre la naciente villa, Nuño de Guzmán autorizó el traslado al poblado de Tonalá. El movimiento se concretó en agosto de 1533.  

Tonalá representaba un entorno diametralmente opuesto a Nochistlán: era un valle fértil, con abundancia de agua y recursos pacificados bajo el control directo de Guzmán, quien se había adjudicado el territorio como encomienda personal. Esta decisión generó fricciones legales. La Corona Española prohibía que las villas reales se asentaran en tierras de encomienda privada de los gobernadores. Además, los vecinos exigían la libertad de explorar y obtener sus propios repartimientos, por lo que la estancia en Tonalá fue un periodo de transición administrativa más que un asentamiento con vocación de permanencia.

III. La Tercera Fundación: Tlacotán (1535)

Para marzo de 1535, la villa fue reubicada en Tlacotán, un sitio estratégico situado al borde de la barranca del río Grande (río Santiago), cerca del actual municipio de Ixtlahuacán del Río. La topografía del lugar ofrecía ventajas defensivas naturales, lo cual era imperativo dada la creciente beligerancia en la región.

Durante su etapa en Tlacotán, el asentamiento adquirió un peso institucional significativo. En 1539, el rey Carlos I de España le otorgó a Guadalajara el título de ciudad y un escudo de armas, el cual sigue vigente en la actualidad. No obstante, este periodo coincidió con el estallido de la Guerra del Mixtón (1540-1541), la rebelión indígena más grave de la época. La coalición caxcana sitió la ciudad el 28 de septiembre de 1541. Aunque los españoles, bajo el mando de Cristóbal de Oñate, lograron repeler el ataque, la ciudad quedó en ruinas y la sensación de vulnerabilidad hizo inminente un nuevo y definitivo éxodo.  

IV. La Fundación Definitiva: Valle de Atemajac (1542)

La pacificación de la Guerra del Mixtón requirió la intervención directa del virrey Antonio de Mendoza. Con la región temporalmente apaciguada, los sobrevivientes de Tlacotán debatieron el lugar de su nuevo hogar. El cabildo se reunió cerca del río San Juan de Dios, en el Valle de Atemajac.

Los registros y la tradición historiográfica recogen que el debate estaba estancado por el temor de los capitanes a un nuevo ataque indígena. Fue en este momento donde destaca la intervención de Beatriz Hernández, quien interrumpió la deliberación de los hombres para exigir, con autoridad y determinación, que el asentamiento se realizara en ese mismo valle, cerrando la discusión con su célebre afirmación de lealtad al rey y arraigo al territorio.

El 14 de febrero de 1542 se instaló formalmente el primer cabildo de la ciudad de Guadalajara en el Valle de Atemajac, nombrando a Miguel de Ibarra como su primer alcalde mayor. Se trazó la cuadrícula urbana y se procedió al reparto de solares, estableciendo finalmente la ciudad que crecería hasta convertirse en el epicentro político, económico y eclesiástico del occidente de México.  

Fuentes Consultadas

• Tello, Fray Antonio. Crónica Miscelánea de la Sancta Provincia de Xalisco. (Documento primario fundamental escrito en el siglo XVII que detalla las exploraciones y fundaciones en la Nueva Galicia).  

• Mota Padilla, Matías de la. Historia de la conquista de la provincia de la Nueva Galicia. (Obra del siglo XVIII que recopila tradiciones orales y documentos de los primeros pobladores y fundadores).

• Murià, José María. Historia de Jalisco. Tomo I. Secretaría de Cultura del Gobierno de Jalisco. (Análisis historiográfico contemporáneo sobre la conformación territorial del estado).

• Páez Brotchie, Luis. Guadalajara, Jalisco, México. Su historia, su fundación, sus hombres. (Estudio enfocado en las actas de cabildo y los padrones de vecinos fundadores).

• Gerhard, Peter. La frontera norte de la Nueva España. Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM. (Obra de geografía histórica que detalla la evolución de las encomiendas y asentamientos).

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